Padres de Hoy

¿Y si el amor no basta, qué hago?

¿Y si el amor no basta, qué hago?

 

 

 

 

 

 

 

Esta es una de las preguntas que cuando son realizadas vienen generalmente acompañadas de un sentir de frustración, a causa de haber esperado un largo tiempo para ver resultados favorables en la relación y al parecer nada cambia.

En las Escrituras podemos encontrar el poder del acuerdo; donde nos revela la importancia de que las personas deben de estar de acuerdo para permanecer unidas: ¿Andarán dos juntos sin estar de acuerdo? Amós 3:3

El amor no es y nunca será suficiente para mantener una relación saludable y plena. Existen otros elementos sin los cuales una relación cargada de amor puede colapsar; hablo de comprensión, tolerancia, apoyo reciproco, admiración, respeto y otros que en ocasiones damos por sentado que estarán presentes en nuestra relación.

Muchas veces cuando unimos nuestras vidas con otra persona, venimos cargados de expectativas de aquello que habremos de experimentar, contrastando esto con la realidad. Generalmente procuro hacer pausas en mí andar para evaluar mi vida y mi relación de pareja, ya que cuando algún fallo sale a la luz existe una cuota de responsabilidad de ambas partes.

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Ese es el momento donde me tengo que auto disciplinar y procurar eliminar, o al menos disminuir, todo rasgo de orgullo o de egocentrismo y pensar en el bienestar de ambos, procurando funcionar no como dos personas, sino más bien, según el diseño divino de ser uno. Este concepto más que romántico es revolucionario y desafiante, ya que nos invita a caminar contra un sistema de pensamientos que lleva a los matrimonios cada día a vivir para sí, buscando la satisfacción individual de sus necesidades y sueños; sin embargo hoy estoy planteando que estemos dispuestos a ver nuestra pareja como parte de nosotros mismos, no bastando con amarle, sino además de invertirnos como si fuera nuestro gran proyecto de vida; identificando cada necesidad, sus áreas fuertes y aquellas que lucen vulnerables; así en lugar de ser demandante, seremos respuesta.

Sé que en este punto estarás pensando que no eres mártir y que todo cuanto he hablado va en contra de amarse así mismo, sin embargo lo que trato es que reconozcamos que somos más de lo que vemos en el espejo y que tenemos la capacidad de poder influenciar en la atmosfera de nuestra relación, estableciendo una nueva cultura donde nos acercaremos cada día a la plenitud diseñada por Dios.

Necesitamos ser sabios; y cuando hablo de sabiduría no me refiero a la cantidad de libros leídos o de post subidos en la redes y acumulados en nuestras mentes. Más bien hablo de sabiduría en el sentido de comprender el cómo, cuándo y dónde aplicar un conocimiento adquirido,

“Si alguien tiene falta de sabiduría, pídale a Dios quien la otorga abundantemente y sin reproche”. Santiago 5:1

Es mi oración que lo que hemos visto no sea una artículo más o simplemente palabras escritas por alguien que piensas que vive en una burbuja, sino más bien que sé que serán un instrumento que sirva para el inicio de un viaje de transformación en tu vida y relación de pareja.

Javier Valdez
Pastor y Consejero Familiar

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